Después de tanto tiempo cepillando tus dientes a diario, probablemente ya tengas tu propia técnica… pero eso no significa que sea infalible. Algunas veces tendemos a repetir errores de forma inconsciente, especialmente por llevarlos a cabo desde la infancia, y que pueden llegar a ser perjudiciales para el bienestar de los dientes y las encías. Por eso, como tu dentista de confianza en Mahón, queremos explicarte algunos errores comunes al cepillarse los dientes, para que puedas corregirlos lo antes posible y seguir sonriendo de la forma más saludable posible.
¿Qué errores debes evitar durante el cepillado dental?
- Cepillar tus dientes nada más terminar de comer: Es un hábito muy frecuente, pero poco recomendable, especialmente si se han consumo alimentos ácidos. Es conveniente dejar un margen de entre 20 y 30 minutosentre la comida y el cepillado, de modo que la propia saliva se encargue de neutralizar el pH para proteger al esmalte de los distintos ácidos.
- Amortizar demasiado tiempo el cepillo: Después de los 3 meses de uso, los filamentos del cepillo se deterioran y pierden su eficacia, dejando de eliminar la placa adecuadamente y convirtiéndose en un medio de proliferación de bacterias. Seguro que no querrás que esté en contacto con tu boca, ¿verdad?
- Realizar un cepillado brusco y demasiado intenso: No solo no es necesario, sino que puede ser bastante perjudicial para el bienestar de tus dientes y encías, llegando a provocar retracción gingival, desgaste del esmalte y sensibilidad dental. Por ello, también es importante no escoger un cepillo demasiado duro, sino que es preferible uno de dureza media para evitar la retracción gingival o, incluso, uno suave en casos de sensibilidad pasajera o hipersensibilidad.
- Cepillarte con movimientos aleatorios: Aunque es un gesto muy común, lo cierto es que es incorrecto. La técnica que asegura una mejor limpieza es colocar el cepillo en un ángulo de 45º respecto a las encías, con un movimiento de arrastre desde estas hasta el borde del diente. En cambio, en la zona de masticación de las muelas, se debe apoyar el cepillo completo y también hacer movimientos de arrastre.
- Limpiar la lengua con los filamentos del cepillo: Sabemos que es un gesto casi impulsivo, pero las cerdas no están pensadas para actuar con la misma eficacia sobre la lengua, además de que podemos llegar a arrastrar las bacterias de los dientes por toda la superficie lingual. Sí que se pueden utilizar cepillos cuya parte trasera esté diseñada para esta función, aunque nosotros siempre recomendamos el uso de raspadores linguales. Una vez que lo pruebes, se convertirá en uno de tus complementos favoritos.
- Enjuagarte de forma incorrecta: Lo ideal es realizar un enjuague de, al menos, 30 segundos, permitiendo al colutorio hacer su trabajo y llegar a todos los rincones de la boca. Así mismo y, aunque es común ver este hábito en muchos pacientes, es preferible no enjuagarse con agua tras utilizar el colutorio, ya que así los agentes desinfectantes pueden perder su eficacia.
Por último, no olvides esperar, al menos, 30 minutos para volver a comer algo después de utilizarlo.
Si cometes alguno de ellos, es el momento perfecto para dejar de hacerlo. Y, si tienes alguna duda acerca de tus rutinas de higiene bucal, contacta con nosotros y te asesoraremos en todo lo que necesites.








